VÁRICES, ARAÑITAS Y MEDIAS DE COMPRESIÓN: LOS MITOS QUE TODAVÍA HACEN QUE MUCHAS PERSONAS OCULTEN LO QUE SIENTEN EN SUS PIERNAS
Las várices y arañitas son más comunes de lo que muchas personas creen y pueden aparecer por factores como genética, edad, sedentarismo, embarazo, largas jornadas de pie o muchas horas sentado.
El uso de medias
de compresión sigue estando rodeado de mitos: que son “solo para adultos
mayores”, que se ven mal o que significan tener una enfermedad avanzada.
Normalizar la
terapia de compresión es clave para que más personas consulten a tiempo, cuiden
sus piernas y vivan con mayor comodidad y confianza.
Hablar de
várices, arañitas o molestias en las piernas sigue siendo incómodo para muchas
personas. Aunque se trata de una realidad mucho más común de lo que parece,
todavía hay quienes prefieren ocultar los síntomas, evitar la consulta o no
usar medias de compresión por vergüenza, miedo o por la falsa idea de que este
tipo de terapia “no es para ellos”.
JOBST/No-Varix,
marcas de terapia de compresión de Essity, plantean la necesidad de abrir una
conversación más cotidiana y menos prejuiciosa sobre el cuidado de las piernas.
La terapia de compresión, cuando es indicada por un profesional de la salud,
puede hacer parte del manejo de molestias asociadas a condiciones venosas, pero
su uso sigue enfrentando barreras culturales que van más allá de lo médico.
En muchos casos,
el problema no empieza en la pierna, sino en la forma en que las personas
interpretan lo que sienten. Hay quienes asumen que el dolor, la hinchazón o la
pesadez son parte normal de la rutina, especialmente después de una jornada
laboral extensa, un viaje largo o muchas horas de pie. Sin embargo, normalizar
la incomodidad puede hacer que señales tempranas pasen desapercibidas y que la
consulta médica se postergue innecesariamente.
A esto se suma
una carga emocional que pocas veces se menciona: la vergüenza. Para algunas
personas, mostrar várices o arañitas puede generar inseguridad al usar ciertas
prendas, ir a la playa, hacer ejercicio o incluso asistir a eventos sociales.
Por eso, hablar de terapia de compresión también implica hablar de confianza,
autoestima y libertad para cuidar el cuerpo sin sentir que se está escondiendo
una condición.
Entre los mitos
más comunes alrededor de las medias de compresión están:
“Son solo para
adultos mayores”: aunque la edad puede ser un factor relacionado con los
problemas venosos, las várices, arañitas, pesadez o hinchazón también pueden
aparecer en personas jóvenes, especialmente cuando hay antecedentes familiares,
sedentarismo, embarazos, viajes frecuentes o jornadas prolongadas de pie o
sentadas.
“Si las uso,
significa que tengo una enfermedad grave”: utilizar medias de compresión no
necesariamente implica una condición avanzada. En muchos casos, pueden ser
recomendadas como parte de una estrategia de prevención, alivio o
acompañamiento frente a síntomas como cansancio, inflamación o sensación de
piernas pesadas.
“Se ven mal o me
van a hacer sentir mayor”: este es uno de los prejuicios que más pesa en la
decisión de no usarlas. Muchas personas evitan la terapia de compresión por
miedo a cómo se ven, cuando en realidad hoy existen alternativas pensadas para
diferentes rutinas, necesidades y estilos de vida.
“Las várices y
arañitas son solo un problema estético”: aunque suelen preocupar por su
apariencia, también pueden estar relacionadas con dolor, inflamación,
incomodidad, hormigueo o sensación de pesadez. Por eso, hablar del tema sin
pena puede ayudar a que más personas consulten a tiempo.
“Es normal que
las piernas duelan al final del día”: muchas personas han normalizado vivir con
cansancio, hinchazón o molestias en las piernas, especialmente después de
trabajar, viajar o permanecer muchas horas en una misma posición. Sin embargo,
cuando estos síntomas son frecuentes, es importante buscar orientación
profesional.
En Colombia, el cuidado de las piernas cobra relevancia
por la frecuencia de la insuficiencia venosa y el envejecimiento poblacional.
De acuerdo con la Fundación Valle del Lili, la insuficiencia venosa crónica
puede afectar al 30% de la población general, mientras que las várices se
presentan en el 25% al 33% de las mujeres y en el 10% al 20% de los hombres. A esto se suma que, según datos del DANE,
las personas mayores de 60 años pasaron de representar el 8,98% de la población en 2005 al 15,38% en 2025. Estos datos refuerzan la importancia de no
normalizar síntomas como pesadez, hinchazón o dolor en las piernas.
“Todavía existe una barrera emocional muy fuerte alrededor
de las medias de compresión. Muchas personas sienten que usarlas las hace ver
mayores, enfermas o limitadas, cuando en realidad pueden ser parte de una
rutina de cuidado, prevención y bienestar. Nuestro propósito es ayudar a
derribar esos prejuicios y acompañar a los pacientes con soluciones que se
adapten mejor a su vida diaria”, afirmó Alexandra Zurcher, Marketing Manager
Regional de Terapia Compresiva de Essity.
Las molestias en
las piernas no siempre se hablan, pero sí impactan la vida diaria. Estar mucho
tiempo de pie, pasar horas sentado, usar ropa que dificulta la circulación,
viajar con frecuencia o tener antecedentes familiares pueden ser factores que
aumentan la necesidad de prestar atención a la salud venosa. En ese contexto,
las medias de compresión pueden convertirse en una herramienta de cuidado,
siempre que su uso responda a una recomendación médica y a una elección
adecuada de talla, nivel de compresión y tipo de producto.
Más que esconder
las medias de compresión, el reto está en cambiar la forma en que se habla de
ellas. Así como hoy se conversa con mayor naturalidad sobre bienestar, salud
mental, cuidado de la piel o alimentación, también es importante hablar del
cuidado de las piernas sin vergüenza. Reconocer una molestia, consultar y
seguir una recomendación profesional no debería verse como una señal de
debilidad, sino como una decisión de autocuidado.
Con este
mensaje, JOBST/No-Varix buscan promover en Colombia y, en general, en
Latinoamérica una conversación abierta sobre el cuidado de las piernas, para
que más personas dejen de vivir en silencio las várices, las arañitas o las
molestias en sus piernas y encuentren información clara que les permita abordar
estas condiciones con prevención y acompañamiento profesional adecuado.
Sobre JOBST
(para México y Chile)
JOBST es una
marca de terapia de compresión de Essity, compañía global líder en higiene y
salud, con una trayectoria estrechamente ligada al origen de las prendas de
compresión graduada modernas. En 1950, el ingeniero Conrad Jobst desarrolló
estas soluciones y sentó las bases de una categoría que hoy acompaña la
prevención, el tratamiento y el manejo de condiciones venosas y linfáticas.
Desde entonces, la marca ha evolucionado con un portafolio que contempla
distintos niveles de compresión, necesidades médicas y estilos de vida. Sus
productos buscan combinar soporte, comodidad y diseño para facilitar su uso
cotidiano y ayudar a que cada persona pueda seguir su tratamiento con mayor
confianza.
Sobre No-Varix
(para Colombia)
No-Varix, marca
de Essity, compañía global líder en higiene y salud, es la marca número uno en
medias de compresión en Colombia. A lo largo de su trayectoria ha acompañado a
consumidores y pacientes con soluciones para el cuidado de las piernas que
responden a distintos momentos y necesidades: desde la prevención y el alivio de
molestias cotidianas hasta el acompañamiento de condiciones venosas bajo
orientación profesional. Su portafolio incluye opciones con diferentes niveles
de compresión, tallas y diseños, pensadas para integrarse a la rutina con
comodidad, soporte y confianza. La marca busca normalizar el uso de las medias
de compresión y que se se entiendan como una herramienta de autocuidado y
bienestar que puede hacer parte de la vida diaria.
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