VISIÓN TALENTO: ASÍ PUEDEN LAS EMPRESAS FORTALECER SUS PROCESOS
Aunque las conversaciones sobre
diversidad, sostenibilidad e inclusión han ganado espacio dentro de las
empresas colombianas, la realidad laboral para las personas con discapacidad
visual sigue reflejando importantes brechas de acceso y participación.
Según cifras del Dane, solo el 20% de las personas con discapacidad
participa activamente del mercado laboral colombiano. En discapacidad visual,
el panorama es aún más desafiante: 59,8% de las personas
en edad de trabajar no tiene ingresos económicos, según datos del Instituto
Nacional para Ciegos (INCI). Además, entre quienes sí reciben ingresos, la
mayoría continúa enfrentando brechas económicas importantes. El 31,2% gana
menos de un salario mínimo y apenas 0,7% supera el millón de pesos mensuales.
“Todavía existen imaginarios negativos
alrededor de la productividad y autonomía de las personas con discapacidad
visual. Sin embargo, hoy pueden desempeñarse en múltiples áreas como
tecnología, comunicaciones, educación, servicio al cliente, gestión administrativa,
investigación y liderazgo organizacional”, asegura Gladys Lopera,
directora del CRAC
De acuerdo a la experiencia del Centro
de Rehabilitación, uno de los principales retos está en que las organizaciones
avancen hacia entornos más accesibles, tanto cultural como tecnológicamente.
Herramientas como lectores de pantalla, documentos digitales accesibles,
señalización adecuada e iluminación apropiada pueden marcar una diferencia
importante en la inclusión laboral.
Además, la entidad advierte que la inclusión
debe surgir en la permanencia, participación y crecimiento profesional dentro
de las organizaciones. Es por esto que desde el CRAC, expertos en
rehabilitación e inclusión laboral comparten algunas recomendaciones para las
empresas que quieren fortalecer procesos de contratación y permanencia de
personas con discapacidad visual:
Sensibilizar primero a los equipos de
trabajo: la inclusión comienza desde la cultura organizacional y del
reconocimiento de las capacidades, habilidades y potencial de las personas con
discapacidad visual. Generar espacios de sensibilización ayuda a derribar
prejuicios, fortalecer la empatía y construir ambientes laborales más
participativos e incluyentes.
Adaptar el entorno, no disminuir las expectativas: la discapacidad visual
no limita la productividad ni el desempeño profesional cuando existen las
condiciones adecuadas para trabajar. Contar con espacios accesibles, ajustes
razonables y herramientas de apoyo permite que las personas desarrollen sus
funciones en igualdad de condiciones y con autonomía.
Garantizar accesibilidad tecnológica y comunicativa: lectores de
pantalla, documentos digitales accesibles, plataformas compatibles,
señalización táctil o en braille e iluminación adecuada hacen parte de los
ajustes que facilitan la participación y permanencia laboral de las personas
con discapacidad visual dentro de las organizaciones.
Acompañar los procesos de vinculación y permanencia: contar con
orientación especializada facilita la adaptación tanto de la empresa como del
colaborador. El acompañamiento durante los primeros meses ayuda a identificar
barreras, fortalecer dinámicas de trabajo y promover procesos de inclusión más
sostenibles a largo plazo.
Integrar la inclusión dentro de la estrategia ESG y de sostenibilidad: hoy
la diversidad, la accesibilidad y la inclusión también son indicadores de
sostenibilidad, innovación y reputación corporativa. Las empresas que
construyen entornos laborales más diversos fortalecen su cultura
organizacional, impulsan nuevas miradas y generan un impacto social positivo
dentro y fuera de la organización.
Para el CRAC, avanzar hacia una
inclusión laboral real implica entender que la discapacidad visual no limita el
talento, las capacidades ni el aporte que una persona puede generar dentro de
una organización. En un entorno empresarial que cada vez habla más de
sostenibilidad, diversidad y transformación cultural, construir espacios
accesibles y participativos también se convierte en una oportunidad para
fortalecer los equipos, impulsar nuevas miradas y responder a las dinámicas
actuales del mundo laboral.
Sobre el CRAC
El Centro de Rehabilitación para Adultos
Ciegos (CRAC) es una fundación privada sin ánimo de lucro, con más de seis
décadas de experiencia en Colombia. Desde 1961 acompañamos a personas ciegas y
con baja visión en su camino hacia la autonomía, a través de procesos
integrales de rehabilitación, habilitación, salud visual y educación para el
trabajo y el desarrollo humano.

Comentarios
Publicar un comentario